*

Depresión

20f26571973887.5bd7d9e525730.png

La depresión es un diagnóstico que cada vez escuchamos más.

A toda persona nos puede pasar sentirnos tristes o con un ánimo decaído cada tanto o ante situaciones difíciles, eso no necesariamente es depresión.

 

Para hablar de un diagnóstico de depresión o como también le nombramos "trastorno depresivo" o "depresión clínica" se requiere una entrevista y un instrumento de evaluación que permita identificar los síntomas, su relevancia, el tiempo que llevan presentes y la forma en que impacta la vida de cada paciente.

Ilustración de Sy Tat

Por depresión entonces entendemos que es un trastorno del estado de ánimo que puede causar síntomas como:

  • Angustia o sentimiento de tristeza constante

  • Desesperanza, vacío

  • Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales o cosas que antes disfrutaba

  • Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por cosas simples

  • Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir demasiado

  • Cansancio y falta de energía, (incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor)

  • Falta de apetito y bajar de peso (sin buscarlo), o más antojos de comida y aumento de peso

  • Ansiedad, agitación o inquietud

  • Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales

  • Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches

  • Dificultad para pensar, concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas

  • Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, alguna idea sobre hacerse daño

  • Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza (que no tienen causa física)

Los síntomas siempre deben ser valorados por una especialista y así llegar a lo que llamamos un diagnóstico diferencial, que básicamente es saber que realmente sea depresión y no otra cosa.

Es importante saber que el diagnóstico no pretende etiquetar a pacientes, se trata de una base que nos permite tomar mejores decisiones clínicas.

Los síntomas se valoran a partir de la percepción cada paciente y suele ser evidente que hay una afectación (leve, moderada o severa) en distintos ámbitos como escuela/trabajo, familia, pareja, etc.

A veces incluso en las actividades más cotidianas como el aseo personal, alimentación o arreglo personal.

También puede pasar que una persona se sienta triste o abrumada sin saber realmente porqué.

La depresión requiere apoyo, no es algo que con "ganas" y "actitud positiva" se vaya. 

A veces una persona con depresión tendrá distintos "episodios" a lo largo de su vida. A veces se requiere además de la terapia, un tratamiento psiquiátrico (medicamentos). A veces se requiere un tratamiento largo, a veces no.

Cualquier opción (que con fundamento) sea mejor para ti y te permita sentirte mejor es válida y no te hace débil o un fracaso.

A veces simplemente requerimos ayuda. Y eso está bien. No dejes de pedirla.

Información de Mayo Clinic y DSM 5